Life before the fire
Life before the fire
2026
Degree show / Mix media
Dublin, Ireland
Este proyecto nace de la ausencia: una mujer que solo existe en forma de fuego.
María aparece una única vez en la historia, en el registro de su juicio, condenada por brujería y ejecutada en la hoguera. No queda su voz, solo las palabras de los hombres que decidieron su destino. Sobrevive como un nombre escrito en un documento, una vida reducida a la versión que otros construyeron de ella.
Cuatrocientos cincuenta años después, intento recordarla imaginando aquello que nunca podrá conocerse. ¿Cómo recordar a quien fue condenado al olvido? ¿Cómo dar voz a una vida que nunca tuvo la oportunidad de hablar? Pienso en el carbón: el residuo del dolor que permanece, que deja huella, que mancha, que se resiste a desaparecer.
Al trabajar con carbón, la ausencia se convierte en un lugar que habitar. No para llenar el silencio, sino para permanecer junto a él y permitir que hable a su manera.
↗ NCAD Works 2026.
María aparece una única vez en la historia, en el registro de su juicio, condenada por brujería y ejecutada en la hoguera. No queda su voz, solo las palabras de los hombres que decidieron su destino. Sobrevive como un nombre escrito en un documento, una vida reducida a la versión que otros construyeron de ella.
Cuatrocientos cincuenta años después, intento recordarla imaginando aquello que nunca podrá conocerse. ¿Cómo recordar a quien fue condenado al olvido? ¿Cómo dar voz a una vida que nunca tuvo la oportunidad de hablar? Pienso en el carbón: el residuo del dolor que permanece, que deja huella, que mancha, que se resiste a desaparecer.
Al trabajar con carbón, la ausencia se convierte en un lugar que habitar. No para llenar el silencio, sino para permanecer junto a él y permitir que hable a su manera.
↗ NCAD Works 2026.
Sobremesa
2024
Art Exhibition / Performance
Gante, Bélgica
En España, la sobremesa es ese tiempo casi sagrado que llega después de la comida, cuando las historias se alargan y las migas se convierten en testigos de lo compartido.
Este proyecto nació como un fanzine realizado junto a la poeta Helena Martínez y evolucionó hacia una performance en la que intentamos archivar aquello que no puede conservarse: el calor de un encuentro, la risa, los restos de un momento compartido. Los vestigios de la mesa se convirtieron en una forma de aferrarnos a lo efímero.
A través de la ilustración y la poesía, transformamos la mesa en un espacio de cuidado, memoria, hambre y conversación: una invitación abierta a sentarse, compartir una naranja y dejar descansar las manos allí donde antes estuvieron las nuestras.
Este proyecto nació como un fanzine realizado junto a la poeta Helena Martínez y evolucionó hacia una performance en la que intentamos archivar aquello que no puede conservarse: el calor de un encuentro, la risa, los restos de un momento compartido. Los vestigios de la mesa se convirtieron en una forma de aferrarnos a lo efímero.
A través de la ilustración y la poesía, transformamos la mesa en un espacio de cuidado, memoria, hambre y conversación: una invitación abierta a sentarse, compartir una naranja y dejar descansar las manos allí donde antes estuvieron las nuestras.
Azules
2022
Exposición permanente de Fotografía Madrid, España.
Azules nació como un ensayo fotográfico sobre lo invisible: las mujeres que cuidaban y limpiaban la residencia de estudiantes en la que vivía.
Azules es una exposición concebida como homenaje al equipo de limpieza de la residencia Erasmo de Madrid. A través de la fotografía, el proyecto narra un proceso de transformación personal: el paso de mirar sin ver a reconocer los rostros, los nombres y las historias de quienes sostienen la vida cotidiana desde la invisibilidad.
Lo que comenzó como la observación de unas fugaces manchas azules al final de los pasillos se convirtió en un encuentro con Elena, Conchi, Greta, Belinda y Pilar. Su cuidado, cercanía y generosidad transformaron mi forma de habitar aquel lugar. Las imágenes recorren ese mismo camino, invitando al espectador a descubrir a las personas detrás del trabajo invisible y a reconocer en ellas una presencia esencial.
Instalada de forma permanente en la Residencia Erasmo de la Universidad Autónoma de Madrid, Azules es una conversación sobre el cuidado, la gratitud y la posibilidad de mirar de nuevo. Un homenaje a quienes, sin ocupar el centro de la escena, hacen posible que otros se sientan en casa.
Azules es una exposición concebida como homenaje al equipo de limpieza de la residencia Erasmo de Madrid. A través de la fotografía, el proyecto narra un proceso de transformación personal: el paso de mirar sin ver a reconocer los rostros, los nombres y las historias de quienes sostienen la vida cotidiana desde la invisibilidad.
Lo que comenzó como la observación de unas fugaces manchas azules al final de los pasillos se convirtió en un encuentro con Elena, Conchi, Greta, Belinda y Pilar. Su cuidado, cercanía y generosidad transformaron mi forma de habitar aquel lugar. Las imágenes recorren ese mismo camino, invitando al espectador a descubrir a las personas detrás del trabajo invisible y a reconocer en ellas una presencia esencial.
Instalada de forma permanente en la Residencia Erasmo de la Universidad Autónoma de Madrid, Azules es una conversación sobre el cuidado, la gratitud y la posibilidad de mirar de nuevo. Un homenaje a quienes, sin ocupar el centro de la escena, hacen posible que otros se sientan en casa.
Monocromo
2018
Exposición de Fotografía.
Pamplona/Iruña, España.
Monocromo fue mi primera exposición, creada cuando tenía diecisiete años.
Nació de las ganas de quitar todo lo que sobraba: sin color, sin ruido, solo la luz, las sombras y todo lo que ocurre entre ellas. A través de tres paredes, reuní personas, animales y espacios observados desde la calma, intentando capturar esos momentos en los que aparentemente no pasa nada, pero que están llenos de pequeñas historias.
La antigua estación de autobuses de Pamplona, donde se mostró la exposición, acabó formando parte de la propia obra. Sus ecos, sus esperas y el movimiento constante de quienes pasaban por allí creaban un diálogo con las imágenes.
Monocromo fue mi manera de aprender a mirar más despacio, a encontrar belleza en lo cotidiano y a descubrir que incluso los momentos más sencillos pueden guardar algo especial.
Nació de las ganas de quitar todo lo que sobraba: sin color, sin ruido, solo la luz, las sombras y todo lo que ocurre entre ellas. A través de tres paredes, reuní personas, animales y espacios observados desde la calma, intentando capturar esos momentos en los que aparentemente no pasa nada, pero que están llenos de pequeñas historias.
La antigua estación de autobuses de Pamplona, donde se mostró la exposición, acabó formando parte de la propia obra. Sus ecos, sus esperas y el movimiento constante de quienes pasaban por allí creaban un diálogo con las imágenes.
Monocromo fue mi manera de aprender a mirar más despacio, a encontrar belleza en lo cotidiano y a descubrir que incluso los momentos más sencillos pueden guardar algo especial.